Jara Solis, guitarrista de la banda Hunger, lanza un importante comunicado sobre su paso por Tailgunner
Hace unos días, JARA SOLÍS, guitarrista de la banda de heavy metal HUNGER, lanzaba un duro comunicado sobre una situación que tuvo que experimentar en una etapa anterior de su carrera musical. Todo esto lo realiza después de que hayan circulado distintas versiones por redes que no se corresponden con la realidad, todo esto con el fin de contar la verdad y no buscar revancha.
En el mismo cuenta como en su paso por TAILGUNNER vivió una experiencia que nadie debería vivir. En el inicio cuenta como en marzo de 2025 empezó a recibir mensajes del bajista de la banda, THOMAS HEWSON, comenzó a enviar unos mensajes donde se mostraba “como alguien amable, paciente y cariñoso” según relata en el comunicado, lo que implicó que se ganase su confianza de manera gradual, aunque ella no quería iniciar una relación.
Tras ficharla la banda como su fotógrafa en junio del mismo año, confirma que, en el cuarto día del tour, se dio el primer episodio de abuso sexual. Según confirma en el comunicado, “me quedé completamente congelada y parte de la experiencia sigue siendo en mi borrosa hoy”.

Todo esto continúa donde alega que sus “límites fueron ignorados repetidamente, dejándome profundamente asustada, confundida e increíblemente desconectada”, además de que, cuando lloraba, la reacción por parte de él era “enfadarse” y le recriminaba que era “demasiado molesta” mientras que actuaba como si no ocurriera nada hubiese pasado.
Al volver, comenzó a escribir todo lo que le ocurrió y se lo envió al mismo. Dichos documentos, así como las conversaciones, son las pruebas con las que cuenta para consolidar su relato.
Durante finales del 2025 y febrero de 2026, la situación escaló, “lo que había comenzado con presión se convirtió gradualmente en gritos, intimidación y un comportamiento cada vez más agresivo”. Esto provocó distintos problemas en la salud de JARA, traducido en erupciones rojas en la cara y ataques de pánico diarios, sintiéndose atrapada dentro de la formación durante los dos meses de gira con la banda.
En uno de esos momentos, afirma que le explicó a Thomas que “la forma en que me trataba era tan dolorosa que, a veces, sentía que quería desaparecer”, a lo que respondió “no sé qué quieres que diga” y abandonó el lugar. Al terminar la gira, Jara puso fin a la relación.
Tras todo esto, Jara envió una carta a detallada a los miembros, adjuntando los documentos elaborados en el pasado 2025 donde, al parecer, parecían estar dispuestos a escucharla pero que “una vez que quedó claro que se esperaba que la persona en cuestión permaneciera en la banda, la comunicación conmigo cesó gradualmente”, sin dejar aparte que la única persona que le prestó atención fue alguien que también acabó fuera de la banda.
También se adjunta las declaraciones públicas por parte de la banda, donde TAILGUNNER afirmaba que Thomas era completamente inocente y que el asunto legal estaba cerrado.
A lo largo del escrito, se sostiene que el caso no está archivado a nivel nacional por una declaración de inocencia ya que, el 14 de mayo de este año, “se archivó en España porque las autoridades españolas no tenían jurisdicción sobre los hechos ocurridos en el Reino Unido”. Ante esta situación, se desplazó a Reino Unido para presentar una denuncia formal ante la policía británica donde se afirma que Thomas sigue registrado como sospechoso.
Ante toda esta situación, decidió no continuar con el proceso judicial en el extranjero por el desgaste. También añade que “elegir no continuar con ningún proceso legal es una decisión personal basada en lo que soy capaz de soportar actualmente. No cambia lo que pasó, ni borra mi experiencia”. Por último, alega que esto se tome como un asunto privado debido a todas las situaciones de abuso vividas.
Como suele ocurrir en estos casos, su salud se vio gravemente afectada, sufriendo síntomas graves de Trastorno de Estrés Post Traumático, incluyendo vómitos, ansiedad intensa y una pérdida significativa de peso, llegando a requerir su hospitalización y una terapia intravenosa.
En el final hace un llamamiento para todas las personas que hayan experimentado situaciones similares, recalcando “quedarse congelada no es consentimiento. Ser manipulada no es consentimiento. Ser coaccionada no es consentimiento. Ser presionada hasta ceder no es consentimiento”. También añade que “elegí hablar porque prefiero arriesgarme a ser incomprendida, criticada o culpada por generar conciencia, que permanecer en silencio…”, así como “no seré parte de un entorno donde el silencio es el precio de la pertenencia”.
Todo esto puede leerse al completo en el comunicado que lanzó la guitarrista en sus redes sociales, donde se adjunta también un documento Drive donde se detalla todo de una manera más escueta.
Desde Algoderock le damos toda nuestra fuerza y apoyo a Jara ante semejante situación que no debe de tener cabida en ningún aspecto de nuestro día a día. NO ES NO. Ante este tipo de situaciones, tanto si las experimentas tú o conoces a alguien que sea víctima de la violencia de género, acude a denunciar ante las autoridades o llama al número de teléfono 016.
Texto: Guille Sánchez
Fotos: Guille Sánchez Photography
