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Reseña – Accept «Teutonic Titans 1976-2026» – 50 años de acero y todavía tienen mucho que decir

Hablar de Accept es hablar de una de las bandas fundamentales para entender el  Heavy Metal europeo. Cincuenta años después de su nacimiento, Wolf Hoffmann  sigue al frente de la nave y, lejos de limitarse a vivir de las rentas, nos presentan  “Teutonic Titans 1976-2026”, un disco muy particular con el que celebran medio  siglo de historia. 

Y digo particular porque no estamos ante un nuevo disco de estudio al uso. Accept han decidido recuperar 19 canciones de su época clásica, desde “I’m a Rebel”  hasta “Eat the Heat”, y volver a grabarlas acompañados por nada menos que  medio centenar de músicos invitados. Una auténtica reunión de la aristocracia del  Metal. 

Tengo que reconocer que cuando vi el proyecto por primera vez tuve mis dudas.  ¿Realmente era necesario volver a grabar canciones como “Fast as a Shark”,  “Balls to the Wall” o “Metal Heart”? Y la respuesta después de varias escuchas es  complicada: probablemente no era necesario, pero tampoco puedo negar que lo  han hecho realmente bien. 

El disco comienza de la mejor manera posible con “Fast as a Shark”. Phil Anselmo  se pone detrás del micrófono, Kirk Hammett aporta guitarra y Mikkey Dee se  encarga de la batería. Y aquí ya tenemos la declaración de intenciones. La canción  sigue siendo una barbaridad y esta nueva versión suena más moderna, potente y  contundente, sin perder la esencia original. 

Accept banda

Después llega “Balls to the Wall” y aquí aparece nada menos que Rob Halford.  Tengo que decir que escuchar al Metal God cantando uno de los himnos más  reconocibles de Accept tiene su punto. Matthias Jabs, de Scorpions, se encarga de  una de las guitarras y consigue darle su propio sello. ¿Es mejor que la original? Ni  de coña. Pero tampoco pretende serlo. Es simplemente una nueva lectura de un  clásico. 

“Aiming High” con Chuck Billy aporta una pequeña dosis de Thrash, mientras que  “Run If You Can” cuenta con Todd La Torre. Dos temas que funcionan  especialmente bien porque las voces invitadas no intentan imitar a Udo ni a Mark  Tornillo, sino que llevan las canciones a su terreno. 

“Hellhammer” es otra de las sorpresas. Un tema menos conocido para el gran  público que recupera aquí toda su contundencia. Y llegamos a “Metal Heart”,  donde Dino Jelusick toma el protagonismo vocal. Una elección muy acertada para  un tema que necesita potencia pero también melodía. 

Pero para mí uno de los momentos más interesantes llega con “Losers and  Winners”. Hansi Kürsch se aleja bastante de su registro habitual con Blind Guardian y consigue una interpretación diferente. Paul Gilbert aporta las seis  cuerdas y Tommy Aldridge la batería. Una auténtica barbaridad de músicos para  una canción que gana bastante con esta nueva versión. 

Y entonces aparece “Save Us”. Tengo que reconocer que aquí me quitaron cualquier duda que pudiera tener  sobre el proyecto. Tobias Forge, líder de Ghost, recupera una canción de “I’m a  Rebel” que incluso el propio Wolf Hoffmann reconocía no tener demasiado  presente. Forge la lleva directamente a su terreno y consigue transformarla  completamente, dándole un aire oscuro y teatral que funciona  sorprendentemente bien. Para mí, uno de los grandes momentos del disco. 

“Up to the Limit” con John Bush vuelve a mostrarnos una versión mucho más  agresiva. El que fuera vocalista de Armored Saint y Anthrax demuestra que este  tipo de Heavy Metal le viene como anillo al dedo. 

“Wrong Is Right”, con Ralf Scheepers, mantiene el nivel y “Starlight” nos lleva  nuevamente a los primeros años de la banda. Pero es con “Fight It Back” donde  volvemos a encontrar esa sensación de velocidad y mala leche que caracteriza al  Accept clásico. 

Y llegamos a una de las colaboraciones más inesperadas del disco: Billy Corgan  en “Love Child”. 

Reconozco que cuando lo vi en los créditos pensé que aquello podía ser un  experimento extraño. Y lo es. Pero precisamente por eso funciona. Corgan  introduce su personalidad y consigue que “Love Child” suene diferente. No es una  copia de la original y tampoco pretende serlo. Es una reinterpretación bastante  curiosa que demuestra que la influencia de Accept llegó mucho más lejos de lo  que algunos podemos pensar. 

“Breaker” recupera la contundencia de los primeros Accept y “Demon’s Night”,  con Bobby Blitz, vuelve a ser otro de esos temas que probablemente agradecerán  especialmente los seguidores más veteranos. 

“T.V. War” con Joe Lynn Turner es otra pequeña joya. El vocalista aporta un registro  completamente diferente y demuestra que estas canciones tienen suficiente  calidad como para soportar distintas interpretaciones. 

“London Leatherboys” con Sebastian Bach es puro espectáculo. Bach parece  haber nacido para cantar este tipo de Heavy Metal y se nota que disfruta con el  tema. 

“Monsterman” nos deja un duelo de guitarras entre Wolf Hoffmann y Jeff Loomis  que es sencillamente espectacular. Y para cerrar el disco tenemos “Restless and 

Wild”, con Chris Jericho, K. K. Downing, Billy Sheehan y Ray Luzier. Una forma  perfecta de poner punto final a esta celebración. 

Después de varias escuchas tengo que reconocer que mis dudas iniciales han  desaparecido bastante. 

“Teutonic Titans 1976-2026” no sustituye a los discos originales. Ni falta que hace.  Y aquí está precisamente la clave. No estamos ante una competición para ver  quién toca mejor una canción que ya conocemos. Estamos ante una fiesta. 

Y probablemente esa sea la mejor manera de entender este disco. 

¿Tiene sentido volver a grabar “Fast as a Shark”? Probablemente no.  ¿Necesitábamos otra versión de “Balls to the Wall”? Tampoco. Pero cuando tienes  a Phil Anselmo, Kirk Hammett, Mikkey Dee, Rob Halford, Tobias Forge, Billy  Corgan, Hansi Kürsch, Sebastian Bach, K. K. Downing, Jeff Loomis y un larguísimo  etcétera llamando a la puerta, resulta complicado no abrirla. 

ACCEPT feat. Phil Anselmo, Kirk Hammett, Billy Sheehan, Mikkey Dee – Fast As A Shark (Static Video) – YouTube

La producción de Zeuss es potente y moderna, pero sin destrozar la esencia de las  canciones. Y Wolf Hoffmann sigue sonando como Wolf Hoffmann. Eso es  importante. Porque por muchas estrellas invitadas que haya, el disco sigue siendo  de Accept. 

Personalmente me quedo con “Fast as a Shark”, “Save Us”, “Losers and Winners”,  “Love Child” y “Monsterman”, aunque reconozco que cada escucha hace  descubrir algún detalle nuevo. 

Eso sí, si eres de los que piensan que los clásicos son intocables y que cualquier  nueva versión es un sacrilegio, probablemente este disco no sea para ti. 

Para el resto, simplemente disfrutadlo. 

Porque cincuenta años después, Accept sigue demostrando que el acero alemán  no se oxida. 

Un saludo. 

Fdo: Abbatttthhhhh