[Reseña] Sôber «Anandamida» – Once canciones para reencontrarse con la esencia del rock
La banda madrileña SÔBER, referente del rock alternativo y el metal en España, regresa con ANANDAMIDA, su nuevo trabajo discográfico, publicado en 2026. Fundada en 1994 bajo el nombre de Sôber Stoned, la formación comenzó a abrirse camino en la escena musical con Torcidos, su álbum de debut, publicado en 1995. Más de tres décadas después, el grupo vuelve con un disco que conserva su identidad sonora y apuesta por unas composiciones cargadas de fuerza, emoción y melodías reconocibles.
El título del álbum hace referencia a la anandamida, una sustancia producida de forma natural por nuestro organismo que participa en la regulación de procesos como el estado de ánimo, el apetito, el sueño y la percepción del dolor. Conocida popularmente como la «molécula de la felicidad», está vinculada a mecanismos relacionados con el bienestar y el placer. Un concepto que invita a reflexionar sobre las emociones y que encaja con la intensidad expresiva que caracteriza a la banda.
ANANDAMIDA vio la luz el 2 de octubre de 2026 bajo el sello El Dromedario Records. El álbum ha sido grabado y remasterizado en los estudios Cube de Madrid por Alberto Seara, junto a Carlos Escobedo, y reúne once temas inéditos en los que los riffs contundentes, las melodías envolventes y los estribillos memorables vuelven a ocupar un lugar protagonista.

El disco arranca con «Anandamida», tema que da nombre al álbum. Desde los primeros compases, sus riffs pegadizos atrapan al oyente y lo sumergen en una atmósfera inconfundiblemente Sôber. La composición va creciendo hasta culminar en un pequeño coro de voces al unísono que refuerza su intensidad y redondea un comienzo muy convincente.
A continuación, llega «Mi refugio», una canción marcada por la melancolía y los riffs envolventes. Su letra aborda el desamor, transmitiendo esa mezcla de vulnerabilidad y fuerza que tan bien encaja con el universo emocional del grupo.
El tercer corte es «Dile al miedo», que cuenta con un videoclip rodado en los parajes de los Monegros. La canción plantea una invitación a enfrentarse a aquello que duele, dejar atrás lo que nos frena y recuperar el control de nuestro propio camino. Un mensaje de superación que encuentra su fuerza en una instrumentación contundente.
Con «Indestructible», Sôber apuesta por una composición más breve y directa. Sus riffs poderosos y su estribillo pegadizo convierten el tema en una de esas canciones que entran a la primera y permanecen en la memoria tras varias escuchas.
En esa misma línea de inmediatez encontramos «Efímero», una pieza que fluye con naturalidad de principio a fin. Su estructura invita a escucharla del tirón, sin perder el interés, gracias al equilibrio entre la energía instrumental y el atractivo de su melodía.
Llegamos así a «En la orilla», el sexto tema y el corte más largo del álbum. La canción desarrolla una atmósfera más pausada y evocadora en torno a la idea de un amor que,
pese a la distancia, continúa sintiéndose cercano. Una composición que invita a detenerse en sus matices y dejarse llevar por su recorrido.
En séptimo lugar aparece «Cae el telón», una de las piezas en las que podemos apreciar a Sôber en todo su esplendor. La batería, los riffs y una melodía con vocación de himno se combinan para dar forma a un tema potente, de esos que piden ser coreados en directo.
Le sigue «Círculo rojo», otro corte que destaca por su facilidad para conectar con el oyente. La banda vuelve a demostrar su habilidad para construir canciones accesibles sin renunciar a la contundencia que define su sonido.

En la recta final del disco encontramos «Cuatro paredes», una composición que gira en torno a la sensación de permanecer dentro de nuestra propia zona de confort. El tema destaca especialmente por su cierre, en el que una melodía de piano deja una huella delicada y memorable, aportando un contraste muy atractivo respecto a la fuerza de otros momentos del álbum.
A continuación, «Infinito» nos ofrece uno de los pasajes más emotivos del trabajo. Se trata de un dúo entre la voz de Carlos Escobedo y una voz femenina que encaja especialmente bien con la suya. Ambas voces se complementan sobre una base de riffs poderosos, mientras una letra y una melodía pegadizas refuerzan el carácter emocional de la canción.
Por último, «El beso de Judas», que también cuenta con su propio videoclip, pone el broche final al álbum. Un cierre contundente y acertado para un trabajo que mantiene el equilibrio entre la potencia instrumental, la carga emocional y la capacidad melódica de la banda.
Pincha sobre la imagen para ver el videoclip de «El Beso De Judas»
Veredicto final
Con ANANDAMIDA, Sôber vuelve a demostrar por qué se ha consolidado como una de las formaciones más reconocibles del rock alternativo nacional. A lo largo de sus once canciones, el grupo combina riffs poderosos, estribillos pegadizos, atmósferas envolventes y letras que transitan entre la melancolía, la superación y las relaciones personales.
Aunque cada tema tiene su propia personalidad, el conjunto mantiene una coherencia sonora que hace que el álbum se disfrute de principio a fin. Desde la fuerza de «Cae el telón» hasta la emotividad de «Infinito» o el cierre de «El beso de Judas», el disco ofrece suficientes motivos para volver a escucharlo y descubrir nuevos matices.
Puntuación: 9,8/10.
Una auténtica demostración de identidad, energía y sensibilidad musical que deja con ganas de disfrutar de estas nuevas canciones en directo.
Sôber presentará ANANDAMIDA los próximos 15 y 16 de enero de 2027 en la sala Wagon de Madrid, dos citas para comprobar cómo cobran vida sobre el escenario los nuevos temas de una banda que continúa dejando su huella en el rock español.

