[Reseña] Lépoka «Rebelión Animal» – Una jarra, una idea y una patada en el hocico al poder
FICHA TÉCNICA
| Artista | Lèpoka |
| Álbum | Rebelión animal |
| Fecha de publicación | 2 de octubre de 2026 |
| Sello discográfico | Calaverita Records |
| Producción, mezcla y mastering | Tato Latorre |
| Estudio | La Sucursal Studio |
| Duración | 46 minutos y 49 segundos |
| Número de canciones | 12 |
| Colaboraciones | Cifu (Celtas Cortos), Manny Calavera y Kutxi Romero |
EL DISCO
Hay discos que sirven para acompañar una cerveza, otros para arreglarte el día y algunos que te meten una patada en el culo y te recuerdan que igual llevas demasiado tiempo aceptando las cosas como vienen. Rebelión animal, el nuevo trabajo de Lèpoka, tiene la desfachatez de intentar las tres cosas. Y lo mejor es que sale bastante bien parado del experimento.
Inspirado en Rebelión en la granja, de George Orwell, el grupo castellonense construye un álbum que mezcla folk metal, ska, guitarras afiladas, melodías festivas y reivindicación social. Doce canciones para celebrar la vida, defender la dignidad humana y recordar que los cerdos de la granja no siempre llevan hocico: algunos llevan corbata, pronuncian discursos y te explican que todo va estupendamente mientras te vacían los bolsillos.

«La última y a casa» es una declaración de intenciones: folk festivo, buen rollo y una defensa del hedonismo que te arregla el día. Porque a veces la revolución consiste en mandar las obligaciones a paseo y disfrutar de los amigos sin consultar primero con el departamento de productividad. «Color café», junto a Cifu, de Celtas Cortos, muestra su cara más sensible. Una canción preciosa, intensa y profundamente humana que denuncia el racismo sin necesidad de repartir sermones desde un púlpito. La voz de Cifu encaja de maravilla y la emoción va mucho más allá de la simple reivindicación. Es uno de esos temas que tienen pinta de quedarse a vivir en la memoria. «No quiero despertarme» convierte el ska en una máquina de agitación festiva. No es ska jamaicano clásico, sino Lèpoka llevando ese patrón rítmico a su propio terreno. Tiene fuerza, intención y épica. Uno se imagina a miles de personas cantándolo mientras el suelo tiembla y algún concejal de Orden Público empieza a sudar. Un futuro himno de directo.
«Rebelión animal» concentra el espíritu del álbum: energía, lirismo y una invitación a levantarse. Una pequeña catarsis colectiva que transforma el cabreo en ganas de cambiar las cosas. «Un nuevo Big Bang» añade una buena dosis de grandilocuencia, carpe diem y renovación personal. Su voz en off nos recuerda que decir la verdad puede ser un acto revolucionario. Una joyita que reivindica el derecho a vivir el presente sin esperar a que la vida nos conceda una prórroga. «Otra ronda», junto a Manny Calavera, es otro canto a disfrutar, celebrar y tener el valor de vivir sin pedir perdón por estar contentos. Que bastante tenemos con pagar recibos como para encima sentirnos culpables por echar unas risas.
Pincha sobre la imagen para ver el video del tema «Otra Ronda»
«Gallo rojo», junto a Kutxi Romero, recupera la maravilla de Chicho Sánchez Ferlosio. La voz rota de Kutxi le sienta como un guante a esta canción de resistencia, y Lèpoka consigue darle nueva vida sin cargarse su esencia. Una versión emocionante y necesaria, porque mientras haya gallos negros convencidos de que la granja les pertenece, habrá que recordar que el gallo rojo no se rinde. «Somos» ofrece una reivindicación generacional más delicada, pero con bastante empuje. Habla de la valentía desde un lugar íntimo, sin necesidad de sacar pecho ni ponerse una medalla por haber sobrevivido a la semana. «Escala en Madrid» aporta humor, frescura y cambios musicales, con unos duelos de guitarra que le dan personalidad. Una recapitulación vital que invita a reírse de los rodeos del camino sin tratarnos a nosotros mismos como si fuéramos nuestros peores jueces.
«Malas lenguas» llega la introspección, la melancolía y esa tendencia tan humana a pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pero Lèpoka no convierte la nostalgia en un funeral: nos recuerda que podemos mirar atrás con cariño sin instalarnos allí para siempre. «Dulcecanto», una de las grandes apuestas del álbum, ofrece Más de nueve minutos de poesía contada sin prisa, aunque con nervio, sobre la morriña, la frustración y la esperanza de quien abandona su tierra para buscar un futuro mejor. Una historia que puede pertenecer a cualquier emigrante y que se atreve a mirar de frente una realidad demasiado a menudo deshumanizada. Su evolución hacia una sección guitarrera y solemne convierte la canción en una auténtica rebelión sonora. Valiente, emotiva y contracultural. De esas piezas que demuestran que el folk metal también puede detenerse, respirar y contar una historia que necesita su tiempo. «Bestias de Inglaterra» cambia el tono: guitarras más crudas, sonido más áspero y menos concesiones a la fiesta. Es el final adecuado para un disco que sabe que derribar al amo no sirve de mucho si después los nuevos dueños terminan sentándose en su sillón. Orwell sigue ahí, recordándonos que la revolución necesita memoria, pensamiento crítico y una vigilancia permanente sobre quienes dicen hablar en nuestro nombre.
VEREDICTO
Porque esa es la gracia de Rebelión animal: Lèpoka no renuncia a la fiesta para ponerse trascendente, ni renuncia a pensar para seguir siendo una banda festiva. Combina ambas cosas y demuestra que se puede bailar, emocionarse, recordar a quienes tuvieron que marcharse de su tierra y cuestionar el mundo sin tener que elegir entre una cosa y otra.
Un disco para brindar, pensar y morder. Para disfrutar de la vida, defender a quien lo necesita y recordar que la rebelión no consiste solamente en echar a los cerdos de la granja, sino en impedir que los siguientes se comporten exactamente igual.
Lèpoka ha conseguido un álbum que tiene corazón, mala leche, melodías para cantar a pleno pulmón y bastante más profundidad de la que podría sugerir semejante festival de jarras, gaitas y decibelios. Un trabajo que se permite ser festivo, emotivo, reivindicativo y hasta melancólico sin perder su personalidad.
Y eso tiene mucho mérito: conseguir que uno termine el disco con ganas de volver a ponerlo, de salir a celebrarlo y de seguir creyendo que todavía merece la pena pelear por un mundo un poco menos miserable.
¡Larga vida a Lèpoka: que siga la rebelión, que no falten las canciones y que la última ronda corra por cuenta del poder!
Texto: Edu Conde España
PRÓXIMOS CONCIERTOS DE LÈPOKA

Cinco fechas anunciadas en España de la gira Rebelión Animal Tour 2026–2027 (información consultada el 13 de octubre de 2026):
- 25 de octubre de 2026 · Ciudad de México, México · show acústico
- 27 de octubre de 2026 · Monterrey, México · show acústico
- 19 de diciembre de 2026 · Pamplona
- 30 de enero de 2027 · Barcelona
- 31 de enero de 2027 · Valencia
- 6 de marzo de 2027 · Madrid · Palacio Vistalegre
- 24 de abril de 2027 · La Vilavella, Castelló

