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Reseña – Anthrax «Cursum Perficio» – EXCURSIONES MELÓDICAS, CAVIAR (SONORO) QUE NADIE PIDIÓ Y EL FINAL DEL CAMINO

CURSUM PERFICIO

Año: 2026
Estilo: Thrash Metal / Heavy Metal
Sello: Nuclear Blast / Megaforce
Duración: 53 minutos aprox.
Formación: Joey Belladonna (voz), Scott Ian (guitarra), Jonathan Donais (guitarra), Frank Bello (bajo), Charlie Benante (batería)
Nota: 7/10

EXCURSIONES MELÓDICAS, CAVIAR (SONORO) QUE NADIE PIDIÓ Y EL FINAL DEL CAMINO

Hay discos que uno escucha con las orejas y otros que escucha también con los recuerdos. Y cuando llevas toda la adolescencia adorando a Anthrax, sacar un disco nuevo de esta gente no es exactamente poner música de fondo mientras haces la colada. Aquí hay equipaje emocional, camisetas viejas, casetes imaginarios y alguna que otra neurona chamuscada recordando cuando estos cabrones parecían capaces de incendiar una central eléctrica con un riff.

Y llega Cursum Perficio.

¿Es malo? Ni de coña.

¿Es un discazo a la altura de las barbaridades que Anthrax han facturado en su carrera? Tampoco.

El problema de Cursum Perficio es bastante más puñetero: es demasiado bueno para llamarlo decepción y demasiado irregular para llamarlo gran disco.

La cosa empieza con Persistence of Memory, una intro instrumental que te deja unos segundos mirando al techo preguntándote si te has equivocado de disco. Pero tiene sentido. Parece la puerta de entrada a una historia, una especie de pasillo oscuro antes de que aparezca la banda con las botas puestas.

Después llega The Long Goodbye, un tema sólido, melódico, trabajado y con una producción enorme. Está bien. Muy bien, incluso. Pero dura lo suficiente como para que uno empiece a mirar el reloj con la misma emoción que un funcionario esperando que sean las tres.

Y entonces aparece “It’s for the Kids” y se abre la ventana.

¡Ahí están!

Logo Anthrax

Velocidad. Mala hostia. Riffs. Energía. Ese Anthrax que no necesita explicarte nada porque directamente te da una hostia y sigue corriendo.

El problema es que el disco parece incapaz de decidir si quiere ser ese Anthrax o un Anthrax con estudios universitarios, máster en composición contemporánea y una beca para investigar nuevas texturas sonoras.

Everybody’s Got a Plan es buen metal, tiene nervio y está estupendamente tocado, pero uno se pregunta si hacía falta semejante excursión. The Edge of Perfection se mete todavía más en terrenos atmosféricos, melódicos y expansivos. 

Hay momentos realmente buenos, incluso brillantes, pero también esa sensación de que alguien ha pedido caviar sonoro cuando tú habías venido a comer una hamburguesa con metralla.

Infectious continúa con el desfile de músculo, técnica y precisión. Todo está en su sitio. Todo suena enorme. Todo está tocado de cojones.

Y, sin embargo, a veces uno echa de menos que simplemente dejen de demostrar que saben tocar y se dediquen a tocar.

Porque cuando lo hacen, el disco revive.

NYC 93 recupera la mala leche y el ADN reconocible. No es uno de esos clásicos instantáneos que te hacen salir corriendo a por una botella y un amplificador, pero vuelve a sonar a Anthrax. Y eso, a estas alturas del viaje, se agradece como encontrar una vieja chupa de cuero en el armario.

El tema titular, Cursum Perficio, es probablemente uno de los ejemplos más claros de la contradicción del álbum. Está extraordinariamente tocado. Belladonna canta de maravilla. La canción tiene peso, melodía y una producción espectacular.

Pero puedes reconocer que una canción está cojonudamente hecha y, al mismo tiempo, admitir que no te mueve ni un pelo del flequillo.

Y entonces aparece T.O.M.B., ese supuesto patito feo que entra por la puerta sin que nadie le haga demasiado caso y termina convirtiéndose en uno de esos temas que crecen con las escuchas. 

Sin necesidad de llevar un cartel luminoso que diga “SOY EL TEMAZO DEL DISCO”. Quizá precisamente por eso funciona.

Y cuando llega Watch It Go, Anthrax vuelven a quitarse la americana, tirarla al suelo y empezar a repartir hostias. Agresiva, contundente, directa y con energía. Sin demasiados adornos.

Y My Victory cierra el invento caminando con bastante más decisión que buena parte del trayecto anterior.

Así que no, Cursum Perficio no es un desastre. Tampoco es el regreso triunfal que algunos parecen empeñados en vendernos.

Es algo bastante más humano: un disco de una banda gigantesca que todavía tiene hambre, todavía sabe tocar como auténticos animales y todavía puede sacar canciones cojonudas, pero que a veces se pierde intentando demostrar que puede ser mucho más cosas de las que necesitamos que sea.

Anthrax no necesitan volver a 1987.

Pero tampoco necesitan pedirnos permiso para ser Anthrax.

Y ahí está la puñetera contradicción de Cursum Perficio: cuando dejan de adornarse, siguen siendo peligrosísimos.

Cuando se ponen demasiado elegantes, uno empieza a echar de menos el ruido.

Pincha en el enlace para ver el videoclip

Anthrax – Cursum Perficio

Destellos. Buenas canciones. Algún temazo. Bastante caviar. Y más de una ocasión en la que uno piensa: “sí, sí, todo muy bonito… ¿pero cuándo vais a arrancar de verdad?”

El camino quizá no ha terminado.

Pero algunas curvas se podrían haber tomado bastante más rápido.

TRACKLIST

  1. Persistence of Memoryyrw
  2. The Long Goodbye
  3. It’s for the Kids
  4. Everybody’s Got a Plan
  5. The Edge of Perfection
  6. Infectious
  7. NYC 93
  8. Cursum Perficio
  9. T.O.M.B.
  10. Watch It Go
  11. My Victory

Texto: Edu Conde España