CRONICAS

Mind Traveller debuta en Sevilla acompañados de unos aplastantes Tooth Unlabeled Society

Cuando vuelve la temporada de conciertos se siente como la vuelta al cole: te encuentras a la gente que solamente ves en esos eventos y aprovechas para ponerte al día sobre cómo han sido esos días de piscina, playa, barbacoa, sol y festivales. Pero esta vuelta tenía para mí un gusto un tanto especial. Volver a escribir para un medio al que le tengo tanto cariño después de tanto tiempo hace que tengas todavía más ganas.

Después de mucho tiempo, volví a coger mi cámara y salí de casa rumbo a la SALA HOLLANDER para ver el concierto de MIND TRAVELLER junto a los locales TOOTH UNLABELED SOCIETY. Conforme iba acercándose la hora de apertura de puertas, nos íbamos concentrando más gente en la puerta. Y llegó el momento que todo el mundo esperaba: la apertura de puertas.

Los encargados en dar comienzo a la noche fueron los locales TOOTH UNLABELED SOCIETY, quienes están en estado de gracia desde su fichaje por ART GATES RECORDS.

Todo comenzó con un ambiente solemne, aunque lo que venía después cogería de sorpresa a quienes no estaban acostumbrados con los conciertos del cuarteto sevillano. El primer golpe vino de la mano de Blackout, uno de los nuevos temas que apunta a ser un gran éxito y que destaca por la fuerza que tiene. Los presentes en la sala ya estaban metidos desde ese preciso instante en lo que ocurría conforme seguían con Cursed y Arcane.

Ya había más de un movimiento de cuello y caras que indicaban que la brutalidad que sonaba recibía el aprobado (la clásica cara que pones cuando te llega un olor fuerte, por poner un ejemplo). Por supuesto, tras los agradecimientos a MIND TRAVELLER, vino el momento de seguir con la fiesta con Orphan y Just a Drop in the Ocean para llegar al ecuador de todo.

Tooth
Tooth Unlebeled Society sobre las tablas

Todo iba rodado para el grupo: un sonido decente, sin fallos y con una buena cantidad de gente que estaba gozando de lo que estaba viendo y escuchando. El problema era que ya se acercaban al final de su concierto y los allí presentes no tenían muchas ganas de dejarles marchar. Beneath the Shadows of Filth y Epitaph iban siendo los pasos finales para dejarle paso al que es (y seguirá consagrándose) el himno del grupo: Rotten. Evidentemente, en cuanto dejó de sonar la canción, solo hubo un cántico dentro de la sala y era el de pedir más el grupo. Y tenían un as bajo la manga, ya que tenían preparado cerrar de la misma manera que con la que empezaron, con algo nuevo. Fue ahí cuando decidieron darle cierre a su concierto con una bola de demolición que todavía está por salir llamada Drums of War.

El fichaje de los sevillanos por una discográfica les ha hecho investigar nuevos sonidos y ritmos que, sabiendo la calidad con la que cuentan desde hace tiempo, estarán lanzando verdaderas brutalidades que les abrirán muchas puertas (al menos es lo que espero viendo su crecimiento como grupo).

Antes de que abandonasen las tablas y dar paso al siguiente grupo hubo un momento especial. Aquel día, además de ser día de concierto, era el cumpleaños de un gran amigo para TOOTH y una persona a la que le tengo mucho aprecio. Fue el momento del cumpleaños de JOSÉ LUIS CARRASCOSO, un gran fotógrafo de Sevilla y que se encarga de realizar los trabajos del grupo cuando lo necesitan.

Luego de tomar un poco el aire y pillar algo de hidratación en la barra para combatir el calor de la noche, tocaba el plato principal de la noche, ya que MIND TRAVELLER estaba ya encima del escenario para estrenarse en la capital andaluza.

Con una intro que entraba por secuencia, no costó mucho contagiarse  de la energía que desprendían con Fracture y Behind the Glass con su dosis de metalcore. Desde luego ya demostraban que querían montar una buena en el escenario de la Hollander, porque desde luego no podían quedarse quietos en ningún momento. Tras una breve introducción de la banda y de la siguiente canción, dieron paso a Praise the Useless.

Después de hacer unas cuantas fotos en esas canciones, decidí irme un poco más atrás de la sala para escuchar mejor el concierto para ver si podía distinguir sonidos que no cogía bien por estar cerca de los monitores. Pero, para mi decepción, la cosa no fue así. Parece que al técnico de sonido le parecían que estos tenían los volúmenes excesivamente bajos, por lo que sonaron con un nivel de fuerza que tapaban a algún que otro compañero o, directamente, no se escuchaban con la calidad que se merecían.

Independientemente de ello (que no es culpa del grupo, dicho sea de paso), la caña no iba a parar desde luego aquella noche. Mientras seguían haciendo el repaso con su discografía con From the Ashes y Across the Silence, provocaban que la gente que no conocía al grupo se enganchase más y más a ellos como se reflejaba en las caras.

Poco a poco iban llegando al final de su actuación cuando le dieron paso a When You Wake Up, aunque lo que me dejó sin palabras fue el tremendo solo de batería que le siguió una vez que terminó la canción. Una vez hechas las presentaciones individuales de todos y cada uno de los miembros, era el momento de dejar paso a las dos canciones más importantes del grupo y estar con los asistentes de una manera mucho más cercana: Gaslight y Rebirth.

Mind Traveller final
Mind Traveller al final de su concierto

MIND TRAVELLER fue un descubrimiento bastante interesante que hice el pasado año cuando estuve en Resurrection Fest gracias a un amigo y ya, desde ese mismo momento, les eché el ojo encima y tenía claro que, si podía verles en sala alguna vez, aprovecharía el momento. Lo que dejaron claro es que, sea para festival o para sala, son un grupo que hay que tener en cuenta para verles si se tiene la oportunidad por todo lo que ofrecen, ya que son un pack completo (pese a los fallos de sonido por parte de la sala como dije anteriormente).

En rasgos generales, esta vuelta ha sido para enmarcar. Echar momentos de risas con amigos y conocidos que solamente ves en estos eventos, conocer de una manera más cercana a un grupo que ya habías escuchado previamente y ver dos buenos conciertos siempre es bueno. Ya la guinda del pastel es volver a escribir en un lugar al que considero mi casa. Así que, si has llegado hasta el final de este artículo, espero que lo hayas disfrutado tanto como he disfrutado yo de todo lo que acabo de contar.